La RAJYL de Granada se une a las Academias de Bellas Artes y Buenas Letras para arrojar una mirada multidisciplinar al legado de Carlos V en la ciudad
El ciclo interacadémico, que se desarrolló los días 17, 24 y 26 de noviembre, tuvo como telón de fondo el propio Palacio de Carlos V, en el recinto de la Alhambra.
Carlos V, rey de España y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, entró en Granada con su esposa, su prima Isabel de Portugal, el 4 de junio de 1526, convirtiendo la capital nazarí en el centro del mundo, al menos hasta la partida de la pareja, el 10 de diciembre de ese mismo año. Seis meses de estancia real que, pese a su brevedad, dejaron una indeleble impronta en la ciudad que ha sido objeto de estudio a través del ciclo interacadémico ‘La Granada de Carlos V, Corte Imperial (1526-2026)’, organizado conjuntamente por la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de Granada, la Academia de Buenas Letras de Granada y la Real Academia de Bellas Artes de Granada.
El evento, dirigido a reflexionar sobre el legado carolino desde una perspectiva multidisciplinar, arrancó el 17 de noviembre con una doble conferencia. En concreto, el abogado Miguel de Angulo Rodríguez, académico numerario de la RAJYL de Granada, compartió una semblanza del monarca y el contexto sociopolítico como preludio para comprender la decisión de Carlos V de instalarse en Granada tras su boda, mientras que Juan Ruiz Jiménez, tesorero de la Real Academia de Bellas Artes de Granada, pintó un lienzo con los sonidos que acompañaron al emperador en su día a día, desde los tañidos de las iglesias hasta las resonancias mercantiles de Bibarrambla o el martinete de la ribera del río Genil.
La granadina ‘luna de miel’ de la pareja imperial fue el primer tema con el que se abrió la segunda sesión del ciclo el pasado 24 de noviembre, moderada por el presidente de la RAJYL de Granada, Rafael López Cantal. En ella, el catedrático de Historia Francisco Sánchez-Montes González, miembro de la Academia de Buenas Letras, recordó los días de la estancia de Carlos e Isabel en Granada, desde su entrada por la Puerta de Elvira bajo un palio de pedrería, oro y plata hasta las últimas jornadas de la reina, ya encinta, en el Monasterio de San Jerónimo. A continuación, el profesor universitario Alejandro Martínez Dhier, de la Real Academia de Jurisprudencia, ofreció una intervención de índole histórico-jurídica en la que desglosó el derecho vigente y la estructura institucional bajo el reinado del nieto de los Reyes Católicos.
Por último, el 26 de noviembre, el ciclo sobre Carlos V tuvo tintes patrimoniales y bibliográficos en dos conferencias presentadas por la directora de la Academia de Bellas Artes, Orfilia Saiz Vega. Por un lado, del arquitecto Fernando Acale Sánchez, académico de esta última institución, profundizó en el Palacio de Carlos V, avatares y simbología como huella monumental de la unión del antiguo y nuevo reino y pormenorizó la evolución de los proyectos de reforma a partir del siglo XVIII, dado su estado ruinoso, hasta la final restauración en el siglo XX por Leopoldo Torres Balbás. Por otro, José Antonio López Nevot, presidente de la Academia de Buenas Letras, desglosó la producción literaria en torno a Carlos V y la Alhambra y compartió un compendio de referencias onomásticas de la pléyade de literatos que acompañó al rey durante su estancia en Granada.
El ciclo -patrocinado por el Instituto de Academias de Andalucía e impulsado con la colaboración de la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, la Imperial Orden Hispánica de Carlos V y la candidatura a la Capitalidad Europea de la Cultura Granada 2031- se desarrolló en el mejor escenario posible: la Sala de Conferencias del propio Palacio de Carlos V, dentro del conjunto monumental de la Alhambra y el Generalife.







